La cruz y Las Crucitas
Aquí más vale ser una lapa verde que un mortal cristiano
Empresario
El destacado título de La Nación en primera plana definitivamente conmovió a una gran parte de la ciudadanía. El hecho de que en virtud de un decreto firmado por el Presidente se autorizara a cortar los almendros que dan sustento a las 35 lapas verdes que quedan nos impactó. Los comentarios por radio y TV fueron en su mayoría de ambientalistas que criticaban al mandatario por tan desastrosa medida.
Yo también fui uno de los que pensó: “Qué bárbaro don Óscar”. En ese momento no tenía idea alguna de dónde quedaba ese lugar denominado Las Crucitas; fue después que La Nación publicó su ubicación geográfica. Por un pelo, este lugar casi es de Nicaragua.
Ahora, usted debe imaginarse Las Crucitas como lo que es: un caserío perdido en los confines septentrionales de nuestro país, donde medio viven 230 familias, con una educación formal paupérrima, sin colegio ni CCSS ni agua potable, posiblemente sin cura ni pastor que perdone los pecados, ni policía que encierre a los malhechores.
Cuando usted piense en los habitantes de Las Crucitas, en los chiquillos y jovencitas de mirada corta y escasa, como lo que comen, donde igual se mide el futuro, incierto y oscuro como los callejones del poblado. De pronto, en ese paraje desolado, cunde la noticia de unos “gringos” que andan haciendo medidas con aparatos raros.
Meses después se enteran de que quieren hacer una mina porque aquí abajo hay oro. “¿Para qué oro si esa carajada no se come? Nosotros lo que queremos es trabajo, buena agua, buena luz, buen teléfono, una botica y buen doctor”, eso es lo que ellos piensan.
Años después, el Presidente da luz verde al proyecto. Hay fiesta en el pueblito. “Caray, ya era hora de que aquí hicieran algo”, y al día siguiente: “Idiay, Marilla, como que nos va a llevar el carajo. Aquí más vale ser una lapa verde que un mortal cristiano”.
Y usted y yo que vociferamos contra el Presidente, hagamos una manifestación: “¡No a la muerte de la lapa verde...!
“¿Viste lo que te dije, Marilla...? Nos hubiera ido mejor si en vez de estos cinco hijos que tenemos, hubieras parido cinco lapas verdes... En fin, vamos a ver si nos van a dejar esta pesada cruz de vivir en Las Crucitas”.
Nuevamente tenemos a un proyecto complicado. Por un lado tenemos a gente que no tiene trabajo y por otro a un par de lapas sin casa. Viene un cuestionamiento etico y moral, las lapitas son muy bonitas y utiles para el ecosistema, y no solo los pajaros, sino los arboles y la vida adentro del bosque. PERO y que sea muy importante tomarle la palabra la empresa responsable del proyecto, ya los estamos juzgando sin siqueira saber sin han dado la respuesta correcta y debida al dano que han hecho.
Es importante no juzgar a la empresa de una vez, porque estaran dandole trabajo a una poblacion en la region no solo mas seca del pais sino a una de las mas pobres. Entonces la pregunta esta en saber que hacer, porque realmente no hay problema si es enserio que la empresa recupera el bosque y le da nuevos arboles a zonas adonde no habia, ya que se van a sembrar 100 por cada almendro y 50 por cada arbol natural, entonces es una manera de reforestar. El problema es que nuestro querido y miope pueblo costarricense ya le hizo LA CRUZ (muy ironico) a la empresa.
No con esto digo que este bien la minera a cielo abierto, a mi eso me parece algo innecesario, PERO (y ojo) estaria dandole solucion de empleo directo a muchos, se estiman mas o menos $70 millones en recaudacion para el Estado, y aparte se logran sembrar muchos arboles mas (para aquellos que no sepan nada de ambientalismo, resulta que un bosque en crecimiento absorbe MAS CO2 que uno ya establecido), entonces poniendolo en una balanza MORAL creo que si todo esta en regla y todo sale como lo estipulado es correcta la decision. Haciendo la salvedad y el supuesto que la empresa va a cumplir con su parte del contrato.
Viendo la parte juridica, fueron 11 instituciones las que avalaron el proyecto. Once instituciones publicas que si en caso de que no se llegue a dar el proyecto el Estado costarricense tendra que pagar MILLONES de dolares en compensar a la empresa ya que se entra en una consecion que luego se la quitan y hay que indemnizar.
Concluyo, desde el punto de vista moral (asumiendo que todo esta en orden, como parece ser) entonces el proyecto hay que apoyarlo. Desde el punto de vista juridico no hay ningun bache y se debe de respetar.
Todo en esta vida tiene un costo de oportunidad, hay que dejar pasar algo para obtener algo mas a cambio. No se enserio porque no confiar en la empresa, si dicen que van a reponer los arboles es darle a otras zonas mas vegetacion y a una poblacion mas empleo.
Aclaro, si existe alguna prueba de prevaricato sere el primero en pedir la carcel a los responsables, pero hasta entonces no se puede juzgar y menos cuando la presa ha sido tan sesgada.
sábado, 25 de octubre de 2008
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