lunes, 23 de marzo de 2009

Romano I

Roma y su evolución

Roma fue una inspiración para nuestro sistema normativo desde sus inicios. El legado romano y toda su construcción conceptual todavía hoy en día nos afecta y determina la manera de legislar y trabajar. Es en definitiva importante empezar a hacer un análisis sobre las diferentes etapas del pueblo romano, desde la monarquía yéndose a la república y terminando en un imperio solamente superado por el Inglés en el siglo XX.

Empezando con el periodo de la monarquía romana, la cual fue la primera forma política de gobierno de Roma, inicia todo un proceso de formación del Estado y su interacción con los habitantes. Algunos teóricos dicen que la fundación de Roma fue en 753 a. C. y llega hasta el 510 a. C.

Los inicios de la vida en monarquía son algo difíciles de tener como concretos ya que los científicos e historiadores se han tenido que basar en solamente pinturas, las cuales indican que existe una historia muy rica en cuanto a posibles explicaciones de la iniciación de todo. Según la mitología romana, el origen de Roma se le achaca al troyano Eneas. Eneas huye de la destrucción de su ciudad por lo que navegó hacia el Mediterráneo occidental hasta llegar a Italia. Allí fundó la ciudad de Lavinio, y posteriormente su hijo Iulo fundaría Alba Longa, de cuya familia real descenderían los gemelos Rómulo y Remo, los fundadores de Roma.

Todos los reyes que tuvo roma fueron escogidos por la gente para gobernar de forma vitalicia, obviamente Rómulo fue el único que no fue escogido así. Ninguno de ellos usó la fuerza militar para acceder al trono. En consecuencia, los historiadores antiguos afirman que el rey era elegido por sus virtudes y no por su descendencia.

Según los historiadores el monarca posee los mismos poderes de los cónsules. Algunos escritores modernos creen que el poder supremo de Roma residía en las manos del pueblo, y el rey sólo era la cabeza ejecutiva del Senado romano, aunque otros creen que el rey poseía los poderes de soberanía y el Senado tenía correcciones menores sobre sus poderes. Claramente el rey era el único que posee el poder para interpretar lo que los dioses querían el rey era por tanto reconocido por el pueblo como la cabeza de la religión nacional, el jefe ejecutivo religioso y el mediador ante los dioses, por lo cual era reverenciado con temor religioso.

Más allá de su autoridad religiosa, el rey era investido con la autoridad militar y judicial suprema mediante el uso del imperium. El imperium del rey era vitalicio y siempre lo protegía de ser llevado a juicio por sus acciones. Al ser el único dueño del imperium de Roma en esta época, el rey poseía autoridad militar indiscutible como comandante en jefe de todas las legiones romanas.

Bajo el gobierno de los reyes, el Senado y la Asamblea de la Curia tenían en verdad poco poder y autoridad. Mientras que la Asamblea curiada tenía al menos el poder de aprobar leyes cuando el rey así lo concedía, el Senado era tan sólo un consejo de honor del rey. Podía aconsejar al rey sobre sus actos, pero no imponerle sus opiniones. La única ocasión en que el rey debía contar expresamente con la aprobación del Senado era en caso de declarar la guerra a una nación extranjera.

La República romana(Res populica, "la ley del pueblo") fue un estado de la antigüedad entre 509 a. C.al 27 a. C. Totalmente manejada por los patricios, las principales instituciones del nuevo régimen fueron el Senado, las magistraturas y los Comicios.
Los interesante de esta etapa es que existía un sistema democrático regido por la aristocracia. Fue la mejor época para Roma.

En los años siguientes, siendo ya la mayor potencia del Mediterráneo, expandió su poder y en el siglo I a. C. conquistó las costas de Oriente Próximo.

Durante el periodo que abarca el final del siglo II a. C. y el siglo I a. C., Roma sufrió grandes conflictos internos llegando al Imperio. Los aristócratas lucharon entre sí y contra el pueblo por un mal manejo de las políticas internas y externas.
El Senado era uno de los pilares de la República, siendo el órgano político que exigía responsabilidades a los cónsules. Originalmente el Senado estaba constituido sólo por patricios en el año 312 a. C. se permitió que los plebeyos pudieran formar parte del mismo.

La jefatura que ostentaba el rex o monarca fue sustituida por dos magistrados colegiados y temporales llamados cónsules a los que se le podía exigir responsabilidad por su tarea de gobierno. Cada magistrado podía vetar al otro, lo que se conocía como intercessio.

El Imperio romano fue una etapa de la civilización romana manejada por la autocracia. Su superficie máxima estimada sería de unos 6,14 millones de km².
El término es la traducción de la expresión latina Imperium Romanum, que no significa otra cosa que el dominio de Roma sobre dicho territorio. Los dominios de Roma se hicieron tan extensos que pronto fueron difícilmente gobernables por un Senado incapaz de moverse de la capital ni de tomar decisiones con rapidez. El ejército fue la base del poderío romano, aunque esta al final resultaba ser opresora.

El Imperio Romano como sistema político surgió tras las guerras civiles que siguieron a la muerte de Julio César, en los momentos finales de la República romana.

En el 1453 Constantinopla cayó bajo el poder otomano y ahí empieza el desmoronamiento de Roma como Imperio. Con el colapso del Imperio de Occidente finaliza oficialmente la Edad Antigua dando inicio la Edad Media.

viernes, 23 de enero de 2009